ECOLOGÍA Y BIODIVERSIDAD.
I.- LA ECOLOGÍA COMO CIENCIA. Partiendo de las aportaciones del prusiano Haeckel (1869) la ecología sería la ciencia que estudia “la distribución y abundancia de los organismos- seres vivos- (Andrewartha, 1961) y como esas propiedades son afectadas por la interacción entre los organismos y su medio ambiente (Krebs, 1985); incluyendo el medio ambiente las propiedades físicas que pueden ser descritas como al suma de factores bióticos- organismos que comparten el habitat- y abióticos- clima, geología- (Begon, Harper & Towsend, 1986)”. Se considera una rama de la Biología, ciencia que estudia los seres vivos. Estos pueden ser estudiados a muchos niveles (proteínas, ácidos nucléicos, tejidos, células, etc..); y también a nivel de organismos, poblaciones, comunidades, y ecosistemas, que es lo que es objeto de la ecología propiamente. Además de enfoques clásicos utilizados por Krebs (descriptivo, funcional y evolutivo); modernamente Begon y sus seguidores consideran que se debe profundizar en los aspectos explicativos y predictivos. En ecología se denomina ECOSISTEMA a un sistema dinámico relativamente autónomo, formado por una comunidad natural y su ambiente físico; teniendo en cuenta las complejas interacciones entre los organismos- plantas, animales, bacterias, algas, protozoos, hongos, etc..- que forman la comunidad y los flujos de energía y materiales que la atraviesan. Está constituido por una parte animada- BIOCENOSIS o comunidad biológica: conjunto de organismos de cualquier especie vegetal o animal que coexisten en un espacio definido que ofrece las condiciones exteriores para su supervivencia-; y una parte inanimada- BIOTOPO o comunidad abiótica: Espacio físico, natural y limitado donde se desarrolla la parte viva del ecosistema o biocenosis. Del conjunto de factores fisicoquímicos que lo componen se distingue entre condiciones: factor ambiental que varía en el espacio y el tiempo V.gr. temperatura, humedad relativa, Ph, salinidad, etc...; y recursos: todo lo consumido por un organismo V. gr. Radiación luminosa-." II.- ENEGÍA Y PRODUCCIÓN. Todos los ecosistemas necesitan una fuente de energía, que fluyendo a través de los distintos componentes mantiene la vida, y moviliza el agua, los minerales, y otros componentes físicos. V.gr. El sol. Además existe un continúo movimiento de materiales (que se recicla), puesto que los elementos químicos pasan del suelo, el agua o el aire a los organismos y de unos seres vivos a otros hasta que vuelven al suelo, al agua o al aire. Ello supone estudiar a) Las relaciones alimentarias: la vida necesita energía que pasa de unos organismos a otros a través de las cadenas tróficas. Estas comienzan en las plantas que captan la energía luminosa convirtiéndola en energía química- fotosíntesis-. Estas son devoradas por los herbívoros o consumidores primarios, que a su vez son presa de los carnívoros o depredadores o consumidores secundarios que a su vez son presa de los hombres o superdepredadores o consumidores terciarios. Al morir los seres vivos existen necrófagos (V.gr. hongos o bacterias) que se alimentan de residuos muertos y detritos b) los ciclos de la materia: los elementos químicos que forman los seres vivos (oxígeno, carbono, hidrógeno, azufre, fósfor, etc..) van pasando de unos niveles tróficos a otros y c) el flujo de energía: La energía fluye desde el sol pasando por los productores a los descomponedores. Entra en forma de energía luminosa y sale en forma de energía calorífica. Los productores primarios son los organismos que hacen entrar energía, principalmente las plantas verdes terrestres y acuáticas incluidas las algas y algunas bacterias. Forman el 99% en peso de los seres vivos en la biosfera. Los productores secundarios son todo el conjunto de animales y detritívoros que se alimentan de los organismos fotosintéticos. III.- LA TIERRA. Es uno de los planetas del sistema solar, astro que recibe la luz del Sol. Está formada por una parte sólida (núcleo, manto y corteza terrestre: formada por carbonatos y rocas sedimentarias), otra líquida (hidrosfera: ríos, lagos, glaciares 1,2%; agua marina ligada a sedimentos 20%; océanos 80%) y otra gaseosa (atmósfera: compuesta de gases: N2 78%, O 21%, Argón 0,9%, CO2 0,03% También vapor de agua, ozono, azufre, óxido nitrógeno). La atmósfera y el mar equilibran la temperatura transportando calor desde el ecuador a los polos. IV.- CICLO DE LOS ELEMENTOS EN LA BIOSFERA. Los seres vivos están formados en su 95% de peso por O2, H2, C2, y N2; aunque también por fósforo, azufre, calcio, potasio, etc...CICLO DEL CARBONO: Es básico para la formación de moléculas orgánicas (carbohidratos, lípidos, proteínas, ácidos nucleicos). La reserva fundamental de carbono en moléculas de CO2 que los seres vivos pueden aprovechar se encuentra en la atmósfera y la hidrosfera. Se consume en la fotosíntesis de las plantas y se devuelve a las plantas cuando en la respiración oxidan los alimentos. Por su parte los seres vivos acuáticos lo toman del agua. Aproximadamente se renueva el CO2 de la atmósfera cada 20 años. CICLO DEL OXÍGENO: Es el elemento más abundante de los seres vivos, y se encuentra su reserva fundamental en la atmósfera. Al absorberse CO2 por la fotosíntesis, se devuelve O2. También las moléculas de O2 activadas por las radiaciones muy energéticas de Onda corta se rompen en átomos libres de oxígeno que reaccionan con otras moléculas de O2, formando O3. Así mismo, el O3 absorbiendo radiaciones ultravioletas vuelve a convertirse en O2. CICLO DEL NITRÓGENO: Los organismos lo emplean para la síntesis de proteínas, ácidos nucleicos, y otras moléculas del metabolismo. Reserva fundamental en la atmósfera en forma de N2, pero no puede ser utilizado así por la mayoría de seres vivos, salvo algunas bacterias (que lo convierten en nitratos y amonio, que si es asimilable por las plantas a través de las raices y lo eliminan a través de la urea o ácido úrico). CICLO DEL FÓSFORO: Componente esencial de los organismos que forma parte del ADN y ARN y otras moléculas que almacenan energía química. Reserva fundamental en la corteza terrestre que por meteorización de las rocas o sacado de las cenizas volcánicas queda disponible para las plantas. CICLO DEL AZUFRE: Forma parte de las proteínas y su reserva fundamental se encuentra en la corteza terrestre. El exceso de emisiones de gases sulfurosos están provocando actualmente problemas como la lluvia ácida. CICLO DEL AGUA: Importantísimo componente de los seres vivos y factor limitante de muchos ecosistemas V.- CAMBIOS GLOBALES EN LA BIOSFERA. V.1. CONTAMINACIÓN ATMOFÉRICA. Es la presencia en el aire de sustancias y formas de energía que alteran la calidad del mismo implicando riesgo, daño o molestia grave para las personas y bienes de cualquier naturaleza. Entre los contaminantes atmosféricos más frecuentes se encuentran los óxidos de azufre, monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, hidrocarburos, ozono, anhídrido carbónico y aerosoles. Otros también contaminantes serían los derivados del azufre, halógenos y sus derivados, componentes orgánicos, partículas de metales pesados y ligeros como el plomo, zinc, mercurio y cobre, partículas de sustancias minerales como el amianto y los asbestos (contaminantes primarios). Otros que no se vierten directamente a la atmósfera, son los que son fruto de transformaciones, reacciones químicas y fotoquímicas de los contaminantes primarios: radiaciones ionizantes y ruido (contaminantes secundarios). V.2. CAMBIO CLIMÁTICO GLOBAL. En el último siglo la concentración de anhídrido carbónico y otros gases invernadero en la atmósfera ha ido creciendo constantemente debido a la actividad humana: A) A comienzos de siglo por la quema de grandes masas de vegetación para ampliar las tierras de cultivo B) En los últimos decenios, por el uso masivo de combustibles fósiles como el petróleo, carbón y gas natural, para obtener energía y por los procesos industriales. El efecto invernadero se origina porque la energía que llega del sol, al proceder de un cuerpo de muy elevada temperatura, está formada por ondas de frecuencias altas que traspasan la atmósfera con gran facilidad. La energía remitida hacia el exterior, desde la Tierra, al proceder de un cuerpo mucho más frío, está en forma de ondas de frecuencias mas bajas, y es absorbida por los gases con efecto invernadero. Esta retención de la energía hace que la temperatura sea más alta, aunque hay que entender bien que, al final, en condiciones normales, es igual la cantidad de energía que llega a la Tierra que la que esta emite. Si no fuera así, la temperatura de nuestro planeta habría ido aumentando continuamente, cosa que, por fortuna, no ha sucedido. Podríamos decir, de una forma muy simplificada, que el efecto invernadero lo que hace es provocar que le energía que llega a la Tierra sea "devuelta" más lentamente, por lo que es "mantenida" más tiempo junto a la superficie y así se mantiene la elevación de temperatura. Los estudios más recientes indican que en los últimos años se está produciendo, de hecho, un aumento de la temperatura media de la Tierra de algunas décimas de grado. Dada la enorme complejidad de los factores que afectan al clima es muy difícil saber si este ascenso de temperatura entra dentro de la variabilidad natural (debida a factores naturales) o si es debida al aumento del efecto invernadero provocado por la actividad humana.V.3. LLUVIA ÁCIDA. Algunas industrias o centrales térmicas que usan combustibles de baja calidad, liberan al aire atmosférico importantes cantidades de óxidos de azufre y nitrógeno. Estos contaminantes pueden ser trasladados a distancias de hasta cientos de kilómetros por las corrientes atmosféricas, sobre todo cuando son emitidos a la atmósfera desde chimeneas muy altas que disminuyen la contaminación en las cercanías pero la trasladan a otros lugares. En la atmósfera los óxidos de nitrógeno y azufre son convertidos en ácido nítrico y sulfúrico que vuelven a la tierra con las precipitaciones de lluvia o nieve (lluvia ácida). Otras veces, aunque no llueva, van cayendo partículas sólidas con moléculas de ácido adheridas (deposición seca). La lluvia normal es ligeramente ácida, por llevar ácido carbónico que se forma cuando el dióxido de carbono del aire se disuelve en el agua que cae. Su Ph suele estar entre 5 y 6. Pero en las zonas con la atmósfera contaminada por estas sustancias acidificantes, la lluvia tiene valores de pH de hasta 4 o 3 y, en algunas zonas en que la niebla es ácida, el pH puede llegar a ser de 2,3, es decir similar al del zumo de limón o al del vinagre.V.4. PROBLEMÁTICA DE LA CAPA DE OZONO. El ozono de la estratosfera juega un importante papel para la vida en el planeta al impedir que las radiaciones ultravioletas lleguen a la superficie. Uno de los principales problemas ambientales detectados en los últimos años ha sido la destrucción de este ozono estratosférico por átomos de Cloro libres liberados por Clorofluorocarburos emitidos a la atmósfera por la actividad humana. Aunque la disminución de la concentración de ozono está demostrada en toda la atmósfera, es especialmente acusada en la Antártida. Sobre este continente se produce todos los años, en los meses de septiembre a noviembre, coincidiendo con la primavera antártica, el llamado vórtice circumpolar, que aísla el aire frío situado sobre la Antártida del más cálido del resto del mundo. Debido al frío se forman cristales de hielo, con cloro y otras moléculas adheridas, que tienen gran capacidad de destruir ozono. Así se forma lo que se suele denominar el "agujero" de ozono. Cuando el vórtice circumpolar se debilita, el aire con muy poco ozono de la Antártida se mezcla con el aire de las zonas vecinas. Esto provoca una importante disminución en la concentración de ozono en toda la zona de alrededor, y parte de América del Sur, Nueva Zelanda y Australia quedan bajo una atmósfera más pobre en ozono que lo normal. Las radiaciones solares que pasan a través de estos "agujeros" contienen una proporción de rayos ultravioleta considerablemente mayor que las radiaciones normales. Estas radiaciones podrían llegar a producir un incremento en cánceres de piel y otras enfermedades, aunque no está demostrado que esto se haya producido o se esté produciendo. Sí que hay estudios que indican que el fitoplancton de los mares que rodean a la Antártida está sufriendo algunas modificaciones que se pueden atribuir, con bastante probabilidad, a este aumento de radiación ultravioleta VI.- CAMBIOS LOCALES EN LOS ECOSISTEMAS. EL SUELO: El suelo es una parte fundamental de los ecosistemas terrestres. Contiene agua y elementos nutritivos que los seres vivos utilizan. En el se apoyan y nutren las plantas en su crecimiento y condiciona, por tanto, todo el desarrollo del ecosistema. El suelo se forma en un largo proceso en el que interviene el clima, los seres vivos y la roca más superficial de la litosfera. Este proceso es un sucesión ecológica en la que va madurando el ecosistema suelo. La roca es meteorizada por los agentes metereológicos (frío/calor, lluvia, oxidaciones, hidrataciones, etc.) y así la roca se va fragmentando. Los fragmentos de roca se entremezclan con restos orgánicos: heces, organismos muertos o en descomposición, fragmentos de vegetales, pequeños organismos que viven en el suelo, etc. Con el paso del tiempo todos estos materiales se van estratificando y terminan por formar lo que llamamos suelo. Siempre se forman suelos muy parecidos en todo lugar en el que las características de la roca y el clima sean similares. El clima influye más en el resultado final que el tipo de roca y, conforme va avanzando el proceso de formación y el suelo se hace más evolucionado, menos influencia tiene el material original que formaba la roca y más el clima en el que el suelo se forma. En el suelo encontramos materiales procedentes de la roca madre fuertemente alterados, seres vivos y materiales descompuestos procedentes de ellos, además de aire y agua. Las múltiples transformaciones físicas y químicas que el suelo sufre en su proceso de formación llevan a unos mismos productos finales característicos en todo tipo de suelos: arcillas, hidróxidos, ácidos húmicos, etc.; sin que tenga gran influencia el material originario del que el suelo se ha formado. En el suelo viven una gran cantidad de bacterias y hongos, tantos que su biomasa supera, normalmente, a todos los animales que viven sobre el suelo. En la zona más superficial, iluminada, viven también algas, sobre todo diatomeas. También se encuentran pequeños animales como ácaros, colémbolos, cochinillas, larvas de insectos, lombrices, etc. Las lombrices tienen un especial interés. Son, dentro de la fauna, las de mayor presencia de biomasa, y cumplen un importante papel estructural pues sus galerías facilitan el crecimiento de las raíces y sus heces retienen agua y contienen importantes nutrientes para las plantas. La acción del hombre (agricultura, industria, infraestructuras de transporte, urbanizaciones, etc..) sobre el planeta ha sido tan notable, especialmente en el último siglo, que se puede afirmar que no existe ecosistema que no esté afectado por su actividad. Desde hace milenios el hombre ha explotado y modificado la naturaleza para subsistir, pero en los últimos decenios además ha producido miles de sustancias nuevas que se han difundido por toda la atmósfera, la hidrosfera, los suelos y la biosfera. La actividad humana mueve muchas especies de unos lugares a otros. A veces conscientemente y otras sin querer, al transportar mercancías o viajar de unos sitios a otros. Muchas de estas especies son beneficiosas por su aprovechamiento agrícola o ganadero, como la patata y el maíz que fueron introducidas en Europa y son un importantísimo recurso alimenticio. Otras sirven para controlar plagas. Pero algunas son muy perjudiciales, porque no tienen depredadores que las controlen y se convierten en plagas. Siempre hay que tener en cuenta que la alteración del ecosistema es muy difícil de prever y sus efectos secundarios difíciles de controlar. EL AGUA: Los ríos, lagos y mares recogen, desde tiempos inmemoriales, las basuras producidas por la actividad humana. El ciclo natural del agua tiene una gran capacidad de purificación. Pero esta misma facilidad de regeneración del agua, y su aparente abundancia, hace que sea el vertedero habitual en el que arrojamos los residuos producidos por nuestras actividades. Pesticidas, desechos químicos, metales pesados, residuos radiactivos, etc., se encuentran, en cantidades mayores o menores, al analizar las aguas de los más remotos lugares del mundo. Muchas aguas están contaminadas hasta el punto de hacerlas peligrosas para la salud humana, y dañinas para la vida. La degradación de las aguas viene de antiguo y en algunos lugares, como la desembocadura del Nilo, hay niveles altos de contaminación desde hace siglos; pero ha sido en este siglo cuando se ha extendido este problema a ríos y mares de todo el mundo. Primero fueron los ríos, las zonas portuarias de las grandes ciudades y las zonas industriales las que se convirtieron en sucias cloacas, cargadas de productos químicos, espumas y toda clase de contaminantes. Con la industrialización y el desarrollo económico este problema se ha ido trasladando a los países en vías de desarrollo, a la vez que en los países desarrollados se producían importante mejoras. Normalmente las fuentes de contaminación natural son muy dispersas y no provocan concentraciones altas de polución, excepto en algunos lugares muy concretos. La contaminación de origen humano, en cambio, se concentra en zonas concretas y, para la mayor parte de los contaminantes, es mucho más peligrosa que la natural. Hay cuatro focos principales de contaminación antropogénica: industria, vertidos urbanos, navegación , agricultura y ganadería. Un caso particular es la eutrofización: Un río, un lago o un embalse sufren eutrofización cuando sus aguas se enriquecen en nutrientes. Podría parecer a primera vista que es bueno que las aguas estén bien repletas de nutrientes, porque así podrían vivir más fácil los seres vivos. Pero la situación no es tan sencilla. El problema está en que si hay exceso de nutrientes crecen en abundancia las plantas y otros organismos. Más tarde, cuando mueren, se pudren y llenan el agua de malos olores y le dan un aspecto nauseabundo, disminuyendo drásticamente su calidad. El proceso de putrefacción consume una gran cantidad del oxígeno disuelto y las aguas dejan de ser aptas para la mayor parte de los seres vivos. El resultado final es un ecosistema casi destruido. VII.- EROSIÓN Y DESERTIFICACIÓN. Desertización es la transformación de tierras usadas para cultivos o pastos en tierras desérticas o casi desérticas, con una disminución de la productividad del 10% o más. La desertización es moderada cuando la pérdida de productividad está entre el 10% y el 25%. Es severa si la pérdida está entre el 25% y el 50% y muy severa si es mayor. La mayor parte de la desertización es natural en las zonas que bordean a los desiertos. En épocas de sequía estos lugares se deshidratan, pierden vegetación y buena parte de su suelo es arrastrado por el viento y otros agentes erosivos. Sin embargo, este fenómeno natural se ve agravado por actividades humanas (desedificación) que debilitan el suelo y lo hacen más propenso a la erosión. Entre estas causas humanas encontramos: sobrepastoreo, mal uso, tala de árboles, y compactación del suelo. EROSIÓN. Una gran parte del territorio español sufre problemas de erosión más o menos graves. Más de 1000 millones de toneladas de suelo de la península son movidas cada año por los fenómenos erosivos y en diversas ocasiones ha aparecido en informes de las Naciones Unidas que España es el país europeo con más extensión de zonas con riesgo de desertificación. El gran responsable, aunque no el único, de la extendida erosión en los suelos españoles es el clima. La España seca, árida o semiárida, recibe pocas precipitaciones al año, pero cuando cae la lluvia lo hace, frecuentemente, de forma torrencial, habitualmente en otoño, con una fuerza capaz de erosionar fácilmente los terrenos. La falta de agua provoca, también, que la vegetación sea escasa y que aporte poca materia orgánica al suelo y le proporcione una débil protección. Junto a la escasez de vegetación otras características de estas zonas es el ser frecuentemente montañosas, con laderas de fuertes pendientes, formadas por rocas relativamente blandas. Todos este conjunto de factores facilita que las aguas corran con fuerza arrastrando con facilidad el suelo y formando cárcavas y barrancos. La intervención humana ha agravado el problema. Las talas excesivas, los incendios, el pastoreo abusivo, las prácticas agrícolas inadecuadas y la construcción descuidada de pistas, carreteras y otras obras públicas aumentan la facilidad de erosión del suelo. Desnudan el terreno y originan focos en los que se inicia el arrastre de materiales. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente estima que el 30% de la superficie cultivable del planeta está sufriendo desertificación entre ligera y severa, con otro 6% que sufre "desertificación extremadamente severa" y son ya tierras irrecuperables. NO obstante, Algunos artículos en revistas como New Scientist, o periódicos de reconocido prestigio en sus secciones científicas como el New York Times y libros de importantes autores, como Thomas y Middleton ("Desertification: Exploding the Myth" 1996 Wiley) han puesto en duda la existencia de esta amenaza, al menos con la magnitud con la que se suele presentar habitualmente. VIII.- BIODIVERSIDAD. EL PAISAJE COMO RECURSO NATURAL. La diversidad biológica es la variedad de formas de vida y de adaptaciones de los organismos al ambiente que encontramos en la biosfera. Se suele llamar también biodiversidad y constituye la gran riqueza de la vida del planeta. Los organismos que han habitado la Tierra desde la aparición de la vida hasta la actualidad han sido muy variados. Los seres vivos han ido evolucionando continuamente, formándose nuevas especies a la vez que otras iban extinguiéndose. Los distintos tipos de seres vivos que pueblan nuestro planeta en la actualidad son resultado de este proceso de evolución y diversificación unido a la extinción de millones de especies. Se calcula que sólo sobreviven en la actualidad alrededor del 1% de las especies que alguna vez han habitado la Tierra. El proceso de extinción es, por tanto, algo natural, pero los cambios que los humanos estamos provocando en el ambiente en los últimos siglos están acelerando muy peligrosamente el ritmo de extinción de especies. Se está disminuyendo alarmantemente la biodiversidad. La conservación de la biodiversidad es, en definitiva, otra forma de decir que si el ser humano continúa destruyendo el medio ambiente, está hipotecando su futuro, puesto que forma parte de él. De hecho, los expertos relacionan directamente la biodiversidad con otro concepto no menos importante, el desarrollo sostenible. En general, debe realizarse protegiendo las especies y los hábitat en los que viven, teniendo en cuenta los ecosistemas enteros, para lo que las medidas legales y los planes de gestión y conservación son imprescindibles. Asimismo, la conservación de la biodiversidad pasa ineludiblemente por combatir las actividades humanas que causan la extinción de especies. El territorio español cuenta con 10.000 especies de plantas diferentes, unas 20.000 especies de hongos, líquenes y musgos y entre 8.000 y 9.000 especies de plantas vasculares (helechos y plantas con flores) que representan el 80% de las existentes en la Unión Europea (UE) y casi el 60% de todo el continente. En cuanto a la fauna, la Península Ibérica posee la mayor riqueza biótica de Europa occidental, con un total de entre 50.000 y 60.000 especies animales, más del 50% de las especies existentes en la UE. En las islas Canarias habitan el 44% de especies animales endémicas. Además, España goza de 121 tipos diferentes de hábitat, lo que supone el 54% del total de la Unión Europea. España tiene también muchas especies en peligro. El 37% de las especies de vertebrados está en peligro y el 7% al borde de la desaparición. Respecto a las plantas el 15% está en riesgo de desaparición. La construcción de urbanizaciones, obras públicas, puertos, etc. en lugares especialmente sensibles, la tala de bosques maduros y su sustitución por especies de rápido crecimiento, la extensión de monocultivos y el abandono de usos agrarios y ganaderos tradicionales, o el aumento de los incendios, están suponiendo un grave ataque contra la biodiversidad ibérica. Según datos del informe de la FAO: "Situación de los bosques del mundo 2007", (resumen ejecutivo) casi 64 millones de hectáreas de bosques fueron arrasadas entre 1990 y 2005 en Latinoamérica y el Caribe (consideradas las zonas más afectadas del planeta). No obstante destaca que en más de 100 países se han establecido programas de protección del medio ambiente. La cubierta forestal a nivel mundial alcanza casi 4.000 millones de hectáreas, y cubre cerca del 30 por ciento de la superficie terrestre. Según los datos de la FAO entre 1990 y 2005, el mundo perdió el 3 por ciento de su superficie forestal, con una reducción media del 0,2 por ciento anual. Mientras que entre 2000 y 2005 fueron 57 los países que incrementaron los espacios verdes, al tiempo que 83 registraron una reducción. Estas cifras representan un progreso, aunque la pérdida de bosques representa el 7,3 millones de hectáreas anuales, lo que equivale a unas 20.000 diarias. Los bosques cumplen importantes funciones ecológicas, entre las que están: a) Regulación del agua b) Influencia en el clima c) Absorben dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera d) Reservas de gran número de especies e) Acción depuradora f) Fuente de paz para el espíritu humano y lugar de reposo para muchas personas. IX.- ECOSISTEMAS SINGULARES. Además de los bosques como hemos visto es necesario también proteger ecosistemas un tanto particulares y específicos como son las comunidades higrófilas y los sistemas costeros (dunas y marismas). En este sentido es de destacar la Ley de conservación de espacios naturales de 1989. X.- BIODIVERSIDAD.
1.- INTRODUCCIÓN. La diversidad biológica es la variedad de formas de vida y de adaptaciones de los organismos al ambiente que encontramos en la biosfera. Se suele llamar también biodiversidad y constituye la gran riqueza de la vida del planeta. Los organismos que han habitado la Tierra desde la aparición de la vida hasta la actualidad han sido muy variados. Los seres vivos han ido evolucionando continuamente, formándose nuevas especies a la vez que otras iban extinguiéndose. Los distintos tipos de seres vivos que pueblan nuestro planeta en la actualidad son resultado de este proceso de evolución y diversificación unido a la extinción de millones de especies. Se calcula que sólo sobreviven en la actualidad alrededor del 1% de las especies que alguna vez han habitado la Tierra. El proceso de extinción es, por tanto, algo natural, pero los cambios que los humanos estamos provocando en el ambiente en los últimos siglos están acelerando muy peligrosamente el ritmo de extinción de especies. Se está disminuyendo alarmantemente la biodiversidad. La conservación de la biodiversidad es, en definitiva, otra forma de decir que si el ser humano continúa destruyendo el medio ambiente, está hipotecando su futuro, puesto que forma parte de él. De hecho, los expertos relacionan directamente la biodiversidad con otro concepto no menos importante, el desarrollo sostenible. En general, debe realizarse protegiendo las especies y los hábitat en los que viven, teniendo en cuenta los ecosistemas enteros, para lo que las medidas legales y los planes de gestión y conservación son imprescindibles. Asimismo, la conservación de la biodiversidad pasa ineludiblemente por combatir las actividades humanas que causan la extinción de especies. 2.- INEXISTENCIA DE UN CONCEPTO JURÍDICO. Es necesario como paso previo una nueva ética para la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad. Esta nueva ética parte, fundamentalmente, de un proceso cultural. Implica una estrategia a largo plazo, basada sobre todo en enfoques educativos. Es indispensable comenzar a utilizar los problemas, analizar las variables de lo que es biodiversidad, desarrollo sostenible, y sobre todo, introducirlos como asignaturas en el sistema educativo. Después de todo eso, vendrá o tendrá su reflejo jurídico. El Convenio de Río de Janeiro representó el primer esfuerzo importante a escala internacional para impulsar un reparto equitativo de los beneficios de la biodiversidad mundial. Suele afirmarse que el Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB), aprobado en la Cumbre de Río de Janeiro en junio de 1992, representó un paso importante hacia una utilización ética y equitativa del mundo viviente. Este texto único en su género establece un marco de acción mundial que apunta a garantizar la prevención, la utilización sostenible y, hecho notable, la repartición equitativa de los beneficios de la biodiversidad. El CDB tiene que ver con la definición y el financiamiento de las políticas de conservación, el acceso a los recursos genéticos, el traspaso del Norte hacia el Sur de las tecnologías resultantes de la explotación de esos recursos y el comercio de los organismos genéticamente modificados (OGM). Reconoce que los países pobres no podrán cumplir sus compromisos de conservar la biodiversidad si los Estados desarrollados no les proporcionan acceso a las biotecnologías y el financiamiento indispensable. En efecto, la explotación excesiva de la biodiversidad es inevitable si una pobreza inaceptable sigue coexistiendo con modos de vida no sostenibles. 3.- LOS LÍMITES DEL PODER LEGISLATIVO. De Algún modo las decisiones legislativas vienen, en parte, limitadas por unos imprecisos datos científicos, pero ello no puede impedir que se revista, al menos, formalmente desde el punto de vista jurídico la protección de la biodiversidad. Aunque todo es susceptible de mejora, y en esta materia aún queda mucho por hacer, no podemos decir que estemos exentos de instrumentos jurídicos, por ejemplo el art. 45 CE resulta claro al establecer la utilización racional de los recursos naturales, y también desde el punto de vista internacional, el Convenio de Ramsar sobre humedades y el de Nueva York sobre Biodiversidad. En el mismo sentido nos encontramos con las Directivas comunitarias y el escaso margen que estas dejan a los estados (STJCE de 20 de Marzo de 2003 sobre la Directiva 79/409). Indudablemente todo ello constituye unos importantes límites al poder legislativo de los estados. 4.- LÍMITES PARA LAS ADMINISTRACIONES PÚBLICAS. Existen, además de los límites vistos, dos fundamentales: la participación ciudadana en todos los procesos de ordenación y gestión de espacios naturales protegidos como en la evaluación del impacto ambiental. Y de otro lado la vinculación a los datos científicos y la actuación de la Administración al respecto. 5.- BIODIVERSIDAD Y GLOBALIZACIÓN. Existen graves problemas como son: a) Cuestionamiento de la eficacia real del derecho internacional en la materia b) la aplicación de la ingeniería genética a las plantas que después se incorporan a los ecosistemas con rasgos desconocidos por los mismos y cuyas consecuencias en gran medida se ignoran c) la propiedad intelectual (TRIPs): empresas procedentes de los países desarrollados utilizan plantas o conocimientos tradicionales de países pobres y tras leves modificaciones los patentan y pasan a explotarlos comercialmente.
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